Un nuevo mundo llamado Agilísmo

Un nuevo mundo llamado ¡Agilísmo!

Cada día emergen nuevas tendencias y procesos que impactan el desarrollo organizacional de las compañías, y en los últimos años la palabra Agilísmo se ha incrustado en la mente de los desarrolladores de software, y personas implicadas en el área de TI de muchas empresas, pero para las demás estructuras de las compañías suele ser un concepto poco conocido, que genera nociones y sensaciones incorrectas y que aparentemente solo puede ser usado y aprovechado por los ingenieros, pero realmente el agilísmo aplica para todas las áreas que conforman una empresa y saberlo usar de manera correcta, puede generar un impacto positivo y beneficioso en aras de tener compañías sólidas, autosuficientes y con empleados comprometidos y deseosos de explotar su potencial.

Y aunque la teoría sobre Agilísmo es muy extensa, y son muchas las metodologías que a través de los años se han creado en torno a este concepto, quiero resaltar las más significativas, y exponer algunos procesos que se desarrollan en cada una y que las hacen flexibles para el uso en todas las áreas de una compañía, para generar impactos positivos y resultados óptimos en poco tiempo.

Scrum

Scrum es una de las metodologías agiles más usadas y comentadas en la actualidad, altamente aplicada en entornos de desarrollo o proyectos en los que se requiere suministrar al cliente entregables de manera periódica para llegar al final a un producto o servicio eficiente y 100% aprobado por quien lo adquiere. Una de sus mayores ventajas radica en la constante revisión y retroalimentación por parte del cliente, lo que reduce la posibilidad de pérdidas de dinero y productos o servicios que no llenan las expectativas, se basa en un trabajo colaborativo, en el que el Scrum Master más que un líder autoritario es un conciliador, quien resuelve inconvenientes y engrana todas las piezas para que el resultado sea optimo y el equipo de trabajo se mantenga en armonía. Una de las practicas más comunes de Scrum, y que pueden ser aplicadas en todas las áreas de la compañía son los Sprints, que consisten en ciclos cortos para desarrollar una actividad específica. Al final de cada ciclo, se revisan los resultados, se retroalimenta y corrigen fallas y se comienza un nuevo Sprint con nuevas metas.

Otra practica excelente que pueden implementar todas las áreas de una compañía son los Daily Scrum Meeting, que consisten en reuniones cortas, (pueden ser 5 minutos) al inicio de cada jornada laboral, donde los grupos de trabajo trazan el plan de acción del día, se proponen objetivos y se ajustan procesos que quizás no estén funcionando de la mejor manera, esto mejora sustancialmente la comunicación entre los miembros de un grupo de trabajo, permite que todos se sintonicen y trabajen hacia una misma meta con lineamientos claros.

Y aunque  no parezca que Scrum esté muy direccionado a la creación de productos de gran escala, otras metodologías ágiles si se enfocan mayormente en crear, o comercializar productos tangibles, una de ellas es Lean Project Management, creada por Toyota en Japón, se basa en generar productos de excelente calidad, eliminando distracciones o perdidas en cada proceso que se desarrolle dentro de una compañía, y generando más valor en el producto por medio de la innovación,  la alta capacitación del personal  y la inversión en el capital humano. Esta metodología busca que cada miembro de una empresa este en capacidad de asumir diferentes roles, que pueda explotar totalmente sus capacidades para generar productos o comercializarlos, generando un impacto positivo en el público objetivo, no únicamente por su precio, sino por un excelente servicio de postventa y factores diferenciales que permitan resaltar ante la competencia.

Agilísmo

Para lograr esto, Lean Project Management busca que las compañías no solo optimicen personal, por medio de una constante capacitación que permita que las personas tengan conocimientos para desarrollar diferentes procesos, sino que por medio de la eliminación de pérdidas y el control de inventarios (manteniendo siempre stocks bajos) se optimicen los recursos económicos y se genere una mayor inversión que busque ofrecer productos o servicios de más alta calidad.

Agilísmo

Ambas metodologías tienen algo en común: “EMPLEADOS EMPODERADOS Y AUTOSUFICIENTES” que generen mayor productividad a las empresas y se sientan satisfechos y motivados en sus labores y “CLIENTES SATISFECHOS QUE SIENTE QUE SON PARTE DEL PROCESO PRODUCTIVO” que constantemente pueden exponer sus necesidades, solicitar ajustes y confiar en que su dinero está en buenas manos.

Así que es hora de girar hacia el agilísmo, implementar poco a poco conceptos y herramientas que estas metodologías brindan hasta que, en definitiva, toda la compañía tenga una mentalidad y estructura organizacional eficiente, productiva y de alto impacto en el mercado.

Carolina González

Articulo por: Carolina González

Ingeniera Telecomunicaciones

Experta en gestión de proyectos Lean Project Management

 

 

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